El U. S. S. Somers y cómo el affaire Spencer-Mackenzie lo insertó en la historia trágica de la marinería.
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Abstract
A fines de 1842 el bergantín USS Somers navegó de Nueva York las costas africanas en un viaje instruccional para cien adolescentes de entre 12 y 18 años. Al retorno hubo un conato de presunto motín liderado por Philip Spencer, hijo menor del secretario de guerra estadounidense. Encontrado culpable por el capitán John S. Mackenzie y oficiales, fue ahorcado en altamar el 1 de diciembre en compañía de dos tripulantes y al llegar a tierra se llevó a cabo una corte naval de investigación. El padre de Spencer pugnó porque una corte civil juzgara al capitán, pero éste solicitó una corte marcial y le fue concedida. Ambas cortes, la naval y la marcial, lo absolvieron. La versión que prevaleció desde entonces justificó la pena
impuesta, a pesar de críticos muy duros como el escritor James Fenimore Cooper; y el Somers siguió navegando hasta zozobrar en 1846 frente a Veracruz, durante la invasión estadounidense a México. En 1972 fue dado a conocer el diario de Robert Leacock, doctor a bordo durante el viaje en cuestión, que contiene una versión en las antípodas de la oficialmente diseminada y aceptada hasta entonces. De ello tratan las líneas venideras
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