¿Cómo se vive un espacio y su naturaleza? ¿Cómo se piensa el desarrollo sostenible? Estudio de los imaginarios urbanos en el conflicto entre el Club atlético Aldosivi y la Reserva Natural Puerto Mar del Plata

How are an urban space and its nature lived? How is the sustainable development thought?Study of urban imaginaries in the conflict between Club Atlético Aldosivi and Reserva Natural Puerto Mar del Plata

María Belén Loyza*

Recibido: 22 de marzo de 2018
Aceptado: 14 de octubre de 2018

Resumen

El interés por el conocimiento de cómo los diferentes espacios urbanos son vividos por los habitantes de las ciudades adquiere una relevancia creciente en el marco de los estudios urbanos. El presente artículo, que analiza un conflicto en el área portuaria de Mar del Plata, parte de ese interés tomando las voces de los actores mediante entrevistas en profundidad que reconstruyen los sentidos que guían sus acciones, es decir los “imaginarios actantes” (Hiernaux 2008). En el año 2010 comienza el conflicto urbano ambiental en la zona sur de la ciudad de Mar del Plata cuando el Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata le cede un terreno lindante a la Reserva Natural Puerto Mar del Plata al Club Atlético Aldosivi para que realice su estadio deportivo. Al comenzar las obras sin la correspondiente Evaluación de Impacto Ambiental se inicia la disputa entre diversas agrupaciones ambientalistas y vecinales y la entidad deportiva. Las formas de entender el espacio y sus diferentes usos, la naturaleza del lugar y en general y el desarrollo esperado para la ciudad desde la perspectiva de la sustentabilidad, son algunos de los aspectos de los imaginarios que se analizan en este trabajo.

Palabras clave: imaginarios urbanos – conflictos ambientales – actores sociales – naturaleza – desarrollo sostenible

Abstract

In the urban studies field, there is increasing interest in knowing how urban spaces are lived by citizens. The current paper, which analises a conflict in the Port area of Mar del Plata, follows that interest taking into account the voices of the social actors through in-depth interviews. In such interviews, the senses that guide their actions are rebuilt, in other words “actants imaginaries” (Hiernaux 2008). The environmental urban conflict in the south side of Mar del Plata begins in 2010, when the organism in charge of the Port “Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata” gives Club Atlético Aldosivi a piece of land next to the city’s natural reserve. When Club Atletico Aldosivi begins to build the stadium without the necessary Environmental Impact Assessment that is required by law, different environmental and neighboring organizations start a dispute with the sports Club. The ways of understanding a space and its different uses, the nature of the area and in general, and the development expected for the city from a sustainability perspective, are some of the aspects of the imaginaries that are analysed in this research.

Key words: urban imaginaries – environmental conflicts – social actors – nature – sustainable development

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Introducción

Más de la mitad de la población mundial vive hoy en áreas urbanas (54%); ese número es mucho mayor en algunos países, como es el caso de Argentina donde llega al 92% de población urbana [Jefatura de Gabinete de Ministros 2017]. Frente a este panorama, el desarrollo urbano es un proceso de preocupación creciente. Las formas que puede adquirir el mismo en las ciudades pueden ser múltiples e ir cambiando. Es aquí, donde las reservas naturales urbanas adquieren un rol fundamental para ciertas formas de desarrollo. La conservación que se caracteriza por preservar porciones de ecosistemas autóctonos y proteger y utilizar espacios y recursos garantizando su sostenibilidad a futuro, ofrece a los habitantes de las áreas urbanas ecosistemas tanto para su uso actual, como para el de las generaciones venideras.

La importancia radica en preservar áreas representativas de cada ecorregión para su conocimiento y disfrute, pero también para mantener o mejorar la calidad de los recursos. Debido al avance del desarrollo urbano, las reservas naturales urbanas adquieren un rol muy importante purificando el aire, evitando inundaciones, absorbiendo olores y amortiguando ruidos. Además de los servicios ambientales que ofrecen, la educación ambiental que allí se brinda, contribuye a generar una mayor conciencia hacia el desarrollo sustentable.

Por lo tanto, a nivel mundial grandes ciudades impulsaron el desarrollo y proliferación de reservas urbanas, acompañadas por medidas a manera de impulsos de espacios verdes (parques, plazas, jardines y balcones). Estos dos tipos de áreas verdes poseen diferencias, ya que uno recrea y preserva un ecosistema autóctono, logrando cumplir con el objetivo de la diversidad biológica, y el otro presenta una “naturaleza ordenada”; sin embargo, ambos espacios impulsan la idea “sustentabilidad” al interior de las ciudades.

La Reserva Natural Puerto Mar del Plata sigue esta línea de conservación, siendo la única reserva urbana de la ciudad de Mar del Plata.[1] Su aporte de servicios ambientales se reivindica con mayor fuerza ya que se ubica en un área de múltiples usos donde se encuentran actividades productivas, recreativas, turísticas y residenciales conviviendo de forma armónica en algunos casos y problemática en otros. Al mismo tiempo que brinda servicios ambientales, conserva parte de los ecosistemas autóctonos de la región, encontrándose representados una variedad de ellos: humedal, médano, laguna, pastizales y playa. A su vez, estos ecosistemas albergan una importante diversidad de especies de flora y fauna: 170 especies de vegetales, más de 150 especies de aves que representan el 79% de la avifauna del Partido de General Pueyrredon, el 50% de mamíferos, el 70% de los peces de agua dulce, el 50% de los anfibios y el 27% de los reptiles [Solís 2010-2018; De Marco 2011].

La sostenibilidad de las ciudades se aborda desde diferentes aristas, siendo la conservación de las áreas protegidas una de ellas. La posibilidad de entrar en contacto con naturaleza silvestre se vuelve sumamente importante frente a una ciudad que se expande y densifica cada vez más.

Con el avance de la conciencia ambiental a nivel mundial se propagaron organismos y programas para impulsar otras formas de desarrollo que aborden los aspectos ambientales como lo es el desarrollo sostenible. Es bajo este contexto que se crea la Fundación de la Reserva Natural Puerto Mar del Plata en el año 1987 impulsando la efectiva protección de dicho espacio. En el año 1990 se sanciona la Ordenanza N° 7.927 que la declara Reserva Municipal, pero al pertenecer dicho espacio a la jurisdicción provincial siempre se buscó y se impulsó, también durante el conflicto, una Ley que la declare Reserva Provincial.

Desde su conformación como Reserva, se enfrentó a diferentes problemas para su conservación como, por ejemplo, la exposición a procesos de contaminación por parte de la harinera Moliendas del Sur que vertía sus residuos. Sin embargo, el mayor conflicto al cual se enfrentó comenzó en el año 2010 cuando el Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata le cede mediante la Ley N° 14.193 un terreno lindante a la Reserva al Club Atlético Aldosivi[2] para construir allí su cancha. Con el inicio de las obras, como desmalezamiento y relleno de lagunas, sin contar con la correspondiente Evaluación de Impacto Ambiental (exigida por la Ley General de Ambiente N° 25.675 a nivel nacional y la Ley N° 11.723 a nivel provincial) diferentes vecinos y organizaciones se agruparon para defender el área protegida. La trascendencia que tuvo dicho conflicto, como así también la claridad del mismo para evidenciar los diversos usos de los espacios urbanos y los diferentes significados anclados a los mismos, conformaron esta disputa en un objeto de interés para la presente investigación.

El análisis de un conflicto urbano ambiental[3] puede ser entendido desde diferentes ángulos; sin embargo, nos enfocamos desde el análisis de la productividad social de los mismos [Melé 2003, Merlinsky 2009]. Un conflicto deja múltiples efectos que transforman el estado de cosas anterior a su aparición, que son necesarios analizar, como son los cambios jurídicos (juridificación), políticos (irrupción del conflicto en el espacio público) y de apropiación simbólica (territorialización).

En este caso nos enfocaremos en cómo el conflicto permite ver las diferentes significaciones referidas al espacio, estudiando para ello las voces de los actores intervinientes. Los espacios son concebidos, percibidos y al mismo tiempo son vividos [Lefebvre 1974]. Este trabajo permite contribuir a los estudios urbanos que se centran en este último aspecto rescatando de esta forma la lógica propia de los habitantes de las ciudades. Estos sentidos que guían a los actores en sus vivencias de los espacios son los diversos imaginarios urbanos actantes [Hiernaux 2008] que se analizan en el presente trabajo.

¿Cómo se vive el espacio del conflicto? ¿Qué usos debe tener el mismo? ¿Cómo se entiende la naturaleza en general? ¿Y en este espacio protegido? ¿Cómo se piensa el desarrollo sostenible? ¿Es incorporado lo ambiental en las miradas del desarrollo? ¿Para quién es pensado el desarrollo? Son algunas de las preguntas que se buscan responder profundizando para ello en “las representaciones, los símbolos, las ideologías, las utopías, los sueños, los planes de vida, los modos de trabajo; en fin, lo que aquí se busca integrar en un solo concepto: los imaginarios sociales” [Iparraguirre 2017: 251].

Consideraciones metodológicas

Para reconstruir los diferentes sentidos que guían las acciones de los actores [Hiernaux 2008] dentro de sus disputas urbanas, es fundamental contar con las voces en primera persona de los involucrados. Para ello se efectuó un análisis cualitativo conformado por entrevistas en profundidad y análisis documental.

Sobre el primer aspecto, se realizaron un total de siete entrevistas (cinco a ambientalistas y dos a hinchas). Para la selección de casos se tomaron en cuenta los actores clave del conflicto por el lado de los defensores de la Reserva, es decir aquellos referentes de cada organización, siendo una de las encargadas de educación ambiental (que además fue clave en el conflicto como expresaron los demás entrevistados y como se evidencia en el manejo del blog de la Reserva) la informante enlace que permitió contactar a los demás entrevistados. Por el lado de Aldosivi, se tomaron en cuenta las voces de los hinchas del Club. Esta decisión responde a causas analíticas y operativas, como lo son la imposibilidad de contactar a los miembros de la comisión directiva y la intención de darle lugar a aquellos imaginarios de los ciudadanos “de a pie”.

Sobre el segundo aspecto se indagaron los principales portales de noticias electrónicos y sus respectivos comentarios, videos en YouTube y artículos de opinión en blogs, como así también documentos oficiales, como informes ambientales presentados por el Club o resoluciones judiciales. Este proceso que se desarrolló en profundidad durante un año, abordó fuentes desde el 2010 hasta el 2017.

Como puede observarse, el análisis de los imaginarios se caracteriza por la separación en dos grandes grupos, los defensores de la Reserva y los defensores del Club, abordando no sólo los sentidos que entran en tensión sino además buscar aquellos puntos de contacto. Si bien existen diferencias internas en cada uno de ellos, a las que se hará referencia cuando sea necesario, no serán tenidas en cuenta en la presente investigación.

A continuación, describimos el conflicto centrándonos en los usos del espacio en cuestión, los actores intervinientes y lo sucedido en la disputa de manera sintética para después adentrarnos propiamente en los imaginarios.

Breve descripción del conflicto urbano ambiental

El espacio donde radica la Reserva y su zona aledaña, actualmente perteneciente al Club Atlético Aldosivi, es un área de confluencia de diferentes actividades y por ende, diferentes usos y representaciones. Esto se relaciona al mismo tiempo con el carácter multipropósito del Puerto que complejiza aún más el uso que se hace de esa zona, teniendo así actividades industriales, de depósito y comercialización, navales, turísticas, recreativas, pesqueras, entre otras. Sabiendo que el Puerto además cuenta con una zona residencial, al mismo tiempo que limita con otro barrio como es el de Punta Mogotes y los balnearios que le pertenecen, decimos que es una zona de muy diversos usos, que en muchos casos, y en este en particular, entran en conflicto.

En sus orígenes el espacio donde radica la Reserva fue utilizado como fuente de materias primas para la construcción de bloques de hormigón necesarios para conformar las escolleras del Puerto. Este uso de un espacio donde sólo tiene valor por lo que posee y aporta para otros, dio origen a un uso muy diferente que se fue desencadenando con el tiempo. La extracción de rocas por los fines antes mencionados generó la formación de cavas, que fueron convirtiéndose en depósitos de agua. La impermeabilización de la zona por el incremento de residentes, como así también la construcción de los estacionamientos de cemento de los balnearios en la década del ´80 aumentaron el escurrimiento hacia esa zona [De Marco 2011] conformando lo que es hoy día la Reserva del Puerto y la cadena de lagunas contigua (declaradas también en 1997 como parte del área protegida). Así, aparece un ecosistema que con el auge de la preocupación ambiental y diversos actores que buscan llevarlo a cabo a nivel local, requiere ser preservado. Pasamos de esta forma de un espacio que se usa para servir a otros, a uno que busca ser conservado (también existe la idea de servicio ambiental, pero no a partir de la extracción y modificación del mismo).

Sin embargo, al mismo que tiempo que se quiere conservar esa zona a partir de la conformación en 1987 de la Fundación de la Reserva, el sector estaba siendo utilizado para almacenaje de gas en los característicos “globos de Gas del Estado” y de combustible en los tanques de YPF, que hoy día se encuentran abandonados.

La instalación también de diferentes harineras, como Moliendas del Sur, puso en tensión el uso que se hacía del espacio. Como lugar para arrojar los desechos que aparecen como externalidades negativas del proceso productivo frente a la necesidad de proteger el área. El sector industrial toma el espacio entonces, como lugar para localizarse y desarrollar sus actividades de forma completa, ya que también se incluye el fin en forma de desechos. Cualquier otro uso no es tenido en cuenta, ya que, el objetivo al ser un actor meramente económico [Pírez 1995] es obtener beneficios. En este sentido empresarios del Puerto como también informes del Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata mostraron su interés de utilizar el espacio donde se encuentra emplazada la Reserva para poder expandir el área industrial del Puerto, mediante la construcción de viaductos para transporte pesado, depósito de contenedores o instalación de plantas pesqueras. El espacio era visto de esta manera como un espacio “vacío” y necesario para poder seguir creciendo como sector.

Con el paso del tiempo la instalación de balnearios contiguos a la Reserva también generó tensiones, pero que fueron solucionadas con prontitud dada la adecuación de los mismos a la Evaluación de Impacto Ambiental correspondiente, como fue el caso del balneario Arenas Blancas.

El otro uso que aquí se destaca es el deportivo-económico[4] desenvuelto por Aldosivi. Con anterioridad a la cesión de tierras como proyecto de construcción de la cancha propia (Ley N° 14.193/10), el club ya disponía de un terreno lindante a los Globos de Gas, donde se disponían canchas y vestuarios únicamente. Este fue el período de relación armónica con la Reserva, dado que compartían el edificio con la sede de dicha Fundación. Sin embargo, en el año 2010 con otros objetivos mayores (cuando la Manzana de los Circos dejó de ser una opción) la convivencia se volvió insostenible dada la no presentación de la Evaluación de Impacto Ambiental previo al comienzo de obras que implicaban modificaciones sustanciales a ese suelo, como rellenos y desmalezamientos.

Podemos decir entonces, que los usos son muy diversos y que en algunos casos se da convivencia y relación, y en otros tensiones e incompatibilidades de uso. Esto último es lo que sucede en el conflicto con el Club Atlético Aldosivi aquí estudiado.

La aparición de un objetivo de mayor envergadura por parte del Club generó la participación de vecinos preocupados por el futuro del área protegida, dado que un estadio ponía en riesgo su continuidad. Las primeras acciones fueron llevadas a cabo por la Fundación de la Reserva Natural de Mar del Plata que demandó que se frenen las obras hasta contar con la habilitación correspondiente.

Al mismo tiempo que esta organización técnico-profesional creada para la protección de la Reserva efectuaba las acciones legales, un grupo de personas (vecinos, profesionales, activistas ambientales) se reunían para poder saber lo que estaba pasando. Ante la negativa de la Fundación de continuar con las acciones legales cuando un juez sobreseyó al presidente del Club, los vecinos conformaron la Asamblea de Vecinos Autoconvocados Trabajando en Acciones por la Reserva (A.V.A.T.A.R.). Así, contrataron al abogado de la Fundación y de esta forma continuaron realizando acciones legales para frenar las obras de la entidad deportiva. Si bien, las mismas nunca pararon a pesar de las múltiples decisiones judiciales, provinciales y municipales, en el año 2015 la Corte Suprema de Justicia falló a favor de la Reserva.

Durante todo este proceso legal llevado a cabo por la Asamblea de Vecinos, que al mismo tiempo desarrollaban diversas acciones para colocar el tema en la agenda pública y política, se les sumó un actor de relevancia: Greenpeace. Algunos voluntarios ya participaban de la defensa de la Reserva dentro de la Asamblea, pero fue recién en el año 2012 cuando la ONG encabezó su propia campaña, la primera de índole local a nivel nacional, “Salvá la Reserva del Puerto”. La misma tenía como objetivo poder lograr una Ley que declare a la Reserva como provincial, ya que el terreno era de esta jurisdicción como se dijo anteriormente (hubo intentos anteriores, pero sin éxito). Dado el impacto político que tuvo el conflicto como también la capacidad de lobby de dicha organización se pudo sancionar la Ley N° 14.688 que declara a la Reserva como Reserva Provincial de Objetivos definidos Mixtos, Botánico, Faunístico y Educativo en el año 2014.

Usos incompatibles, diversos actores y distintas formas de entender el espacio, la naturaleza y el desarrollo sostenible en juego. Aspectos que se desarrollarán a continuación.

Algunos de los imaginarios presentes
La naturaleza silvestre, ¿peligrosa o valiosa?

Uno de los aspectos a analizar sobre las diversas ideas presentes en los actores del conflicto es la noción de naturaleza[5] ya que se está hablando de un área natural protegida. ¿Qué se entiende por naturaleza en general y en este espacio en particular?

Una de las ideas recuperadas habla del carácter útil de la naturaleza. Desde algunos sectores se enfatiza en la naturaleza como dadora de materias primas meramente, mientras que defensores de la Reserva, por ejemplo, rescatan los múltiples servicios ambientales que brinda sin necesidad de sacar nada de ella, como purificación de aire, regulación hídrica y climática, reducción de olores y ruidos. Estas apreciaciones se evidencian en este caso en particular, mostrando si la Reserva tiene o no utilidad.

Desde los defensores, como se dijo con anterioridad, rescatan el valor de este espacio por los servicios ambientales que otorga.

Uno de los objetivos es mencionar, hablar, introducir el tema de los servicios ambientales, como superador de los recursos naturales de algo que yo uso, lo gasto y ya está (…) Entonces depende de qué grupo de edad, en todos se puede introducir el tema de servicios ambientales, de servicios ecosistémicos. Entonces, un parche chiquito, aunque sea chiquito de naturaleza, en la ciudad, me da muchos servicios, pero yo no me doy cuenta. No me doy cuenta porque como el aire no lo veo, digamos el oxígeno no lo veo, la absorción del agua no la veo y hay un montón de cosas que no las veo y como nadie me las muestra y no me la enseñaron en la escuela y mi papá y mi mamá no la saben, entonces, ese es un tema que trabajamos mucho (Entrevista referente, participante de la Asamblea de Vecinos, encargada de educación ambiental en la Reserva, diciembre de 2017).

Pero no sólo poseen una perspectiva antropocéntrica, es decir, valorar el espacio por lo que le brinda a la sociedad, sino que se encontraron algunos aspectos que dan cuenta del valor de la biodiversidad independientemente del humano, es decir posturas biocéntricas[6] donde se resalta el reconocimiento de la flora y la fauna. Gudynas [2015] hace referencia al giro biocéntrico realizado desde diversos movimientos que luego se plasman en dos constituciones, la de Ecuador y la de Bolivia, donde la naturaleza comienza a ser vista como sujeto de derecho.[7] Si bien no es la mirada predominante en este conflicto, hay indicios de algunas incorporaciones de este enfoque.

Y la importancia justamente por la diversidad de fauna, de flora autóctona y por ser una estación donde las aves nidifican y hay una variedad y una cantidad impresionante de aves. En un contexto donde, bueno yo también me interesé por el tema porque hace tantos años que vivo en el bosque y siempre me interesó el tema de la naturaleza, y sobre todo el tema de las aves es un tema que siempre me gustó. Y creo que somos una sociedad que nos vamos alejando de la naturaleza, entonces la posibilidad de tener una (piensa) un lugar dentro de lo que es la ciudad y con plena naturaleza es más que interesante (Entrevista vecina participante de la Asamblea, junio de 2017).

Por parte de los hinchas del Club la naturaleza del lugar no tiene ningún tipo de utilidad ya que se encuentra en el medio de ejido urbano y por ende desconectada de otros espacios de naturaleza, como al mismo tiempo no brinda ningún recurso y aparece ante la vista de gran parte de los hinchas como un lugar abandonado y peligroso.

Que se yo, está todo, encima tenés ahí los globos de YPF, todo y decís, está bien una reserva natural, pero está como muy contaminada ya de por sí. Está como en un centro de caos, entonces ya ¿qué tanto de Reserva hay?, ¿de qué tanto sirve que esté ahí? (Entrevista hincha de Aldosivi 1, enero de 2018).

Yo creo que ese lugar dejó de ser natural hace mucho tiempo, en el momento que lo separaron del humedal de toda la costa (…) Para mí ya no queda nada de natural, para mí ya está contaminado todo” (Entrevista hincha de Aldosivi 2, enero de 2018).

Desde los dos grupos de actores encontramos entonces un punto en común, la naturaleza tiene utilidad. Sin embargo, en este caso podemos observar las diferentes acepciones al momento de pensar en la misma, como mero recurso que se utiliza y descarta o como servicios que brinda siempre y cuando se conserve los espacios donde se encuentra la misma. Estas diferencias se trasladan a la manera de entender el espacio: como vacío[8] de recursos por lo tanto no es valiosa su naturaleza o como lleno de biodiversidad y servicios ambientales.

Sin embargo, hay otro debate que está por detrás cuando se hace referencia a un espacio natural: la cuestión de su origen y de su aparición dentro de la ciudad. Foladori, al realizar una síntesis de las diferentes nociones de naturaleza explicita una de ellas como “b) naturaleza como conjunto de las cosas que existen sin intervención humana, con espontaneidad no deliberada. Esta concepción distingue lo natural como aquello que existe fuera de la intervención humana, de lo artificial producto de la acción humana” [2005: 96]. Esta definición está presente en algunas representaciones recolectadas de medios electrónicos de hinchas de Aldosivi donde se expone como una posición dicotómica, lo artificial de lo natural, realzando entonces el origen antrópico de la Reserva como una definición que excluye su carácter de área natural digna a proteger:

La laguna no es natural, se formó cuando se construyó el conducto pluvial que cruza todo este sector paralelo a la playa y que por lógica hace las veces de tapón al deslizamiento de las aguas (Opinión de Daniel Sosa).[9]
Es el día de hoy que en ese sector todavía hay enterradas partes de barcos que se desguazaban, por ende, ese predio era de piedra, arena y tierra firme. No se lo puede considerar laguna o humedal natural, toda vez que fue la mano del hombre la que modificó el sector (Opinión de Daniel Sosa).
Le dicen Reserva Natural, pero de natural no tiene nada. Porque 1977 eso estaba seco (Opinión de Ricardo Alonso).[10]

Dentro de los imaginarios referidos a la naturaleza encontramos la idea de utilidad, el origen y aparece otro aspecto, el miedo a lo salvaje y abandonado.[11] La lejanía de los espacios naturales genera una falta de contacto que se traslada en miedos hacia la misma, como lo expresan vecinos defensores de la Reserva entrevistados.

Esperan África y peligro, son preconceptos. Entonces implica mucho peligro, meterse en un lugar donde no está cortado el pasto ya debe ser peligroso (Entrevista referente, participante de la Asamblea de Vecinos, encargada de educación ambiental en la Reserva, diciembre de 2017).
Yo lo que veo es que las personas ven la naturaleza como algo extraño al ser humano o como paisaje, pero como paisaje que miro como podría mirar un cuadro. Sí ya me tengo que poner en contacto con la tierra, con las plantas, con los animales, yo creo que hasta se vive con miedo, con extrañeza, con indiferencia. Como algo que es ajeno (Entrevista vecina participante de la Asamblea, junio de 2017).

Esta naturaleza silvestre, infunde temor, por sus “perros salvajes” y “enfermedades infectocontagiosas” por ejemplo. Y al mismo tiempo, se presenta como un lugar abandonado con todo lo que esto mismo conlleva. Sin utilidad, sucio, peligroso.

No podías pasar, no podías pasar porque era mugre en serio, mugre de bolsas, de todo, basura, basura, basura, era un lugar con basura (Entrevista hincha de Aldosivi 2, enero de 2018).
Yo creo que lo que pasa en el Puerto, por lo que he hablado con mucha gente del Puerto que dice “bueno es una mugre, etc.” Es verdad, siempre es una mugre, peligroso, con gatos salvajes, con perros salvajes, etc. Las organizaciones estas no se preocupaban mucho antes de que salte la perdiz del tema Aldosivi. Había un abandono total (Entrevista hincha de Aldosivi 2, enero de 2018).
Las tareas de limpieza del Predio Deportivo y sus zonas aledañas produjeron también un impacto positivo para la salud ya que se retiraron residuos acumulados a cielo abierto, y de esta manera se eliminó un importante potencial foco de enfermedades infectocontagiosas, y de vectores transmisores de las mismas (Estudio de Impacto ambiental presentado por el Club Atlético Aldosivi).

La naturaleza para los hinchas del Club tiene que tener alguna utilidad, referida principalmente como recurso y no al espacio natural en sí mismo, y esta asociada con la idea de salvaje y peligro, por lo tanto, genera miedos a los habitantes de las ciudades. Es necesario intervenirla y controlarla, buscando así la presencia de naturaleza ordenada en las ciudades. El imaginario que está presente en los defensores del Club hace alusión a que siempre la intervención y construcción de los seres humanos es positiva para controlar aquello que infunde temor. Los espacios urbanos debieran ser intervenidos y la naturaleza sólo es deseada siempre y cuando aparezca de modo ordenado, no salvaje. Así, el Club mejoró ese espacio porque limpió el “yuyal” y plantó césped y palmeras, elementos que se destacan de la conservación de la naturaleza según el Estudio de Impacto Ambiental presentado.[12] Este aspecto sin embargo, es rechazado por algunos de los entrevistados por el lado de la Reserva, donde se defiende la idea de la naturaleza de modo silvestre.

Los animales están, la gente tiene conceptos, espera ir como si fuera el zoológico. Pasás por la jaula del mono y el mono está, pasás por la jaula del águila y el águila está, pasás por la jaula de la jirafa y la jirafa está, siempre están no importa si es 31 de diciembre a las 12 de la noche. Siempre están en el mismo lugar. Entonces hacés el mismo recorrido y vas a encontrar. Bueno, la naturaleza no es así. Los animales si no quieren que vos los veas se van a esconder y eso se lo tenés que mostrar a las personas, no mostrarles donde se esconden (Entrevista referente, participante de la Asamblea de Vecinos, encargada de educación ambiental en la Reserva, diciembre de 2017).
O lo ven con ojos urbanitas, de persona que vive en la urbe, con ese funcional de la plaza de pasto cortito y árboles plantados y flores en hilera que se mueren a los dos meses y vienen y plantan flores en hilera, la naturaleza no crece en hilera, no es ordenadita. Esos jardines ordenaditos, todas flores celestes acá, las flores amarillas allá no existen en la naturaleza (Entrevista referente, participante de la Asamblea de Vecinos, encargada de educación ambiental en la Reserva, diciembre de 2017).

Tanto las entrevistas, como documentos, carteles e imágenes dan cuenta de las nociones sobre la naturaleza que forman parte de los imaginarios que están presentes en este conflicto. La representación de abandono y el miedo que trae aparejada la naturaleza silvestre en la ciudad, el control mediante la intervención y la construcción ordenada y la contracara de pensar los servicios ambientales y los valores intrínsecos que transforman un área dentro de la ciudad como un espacio digno y necesario para proteger son ideas fuertes que se piensan como algunos de los tantos imaginarios presentes durante el conflicto.

El desarrollo sostenible, desde las prioridades hasta la armonía

Los miedos a lo abandonado, la confianza en las obras y en la construcción como símbolo de progreso, la conservación de áreas naturales sin intervención, son algunos de los imaginarios que se relacionan con la naturaleza y se refieren al aspecto que se analiza a continuación: los modelos de desarrollo y las ideas sobre el desarrollo sostenible.

Después de analizar las entrevistas y documentos sobre los involucrados, podemos decir que la idea del desarrollo está presente, se sigue pensando en este como un objetivo deseable, pero no se deposita en él una fe ciega, sino que se piensa al mismo anclado en una serie de condiciones. Esto significa que siempre se piensa en el progreso, pero esta idea viene acompañada de una serie de cuestionamientos como ¿Qué incluye el desarrollo? ¿A quiénes tiene en cuenta? ¿Cuáles son los objetivos principales? ¿Cómo se logra? ¿Quiénes participan?

Estas diferencias muestran que además del desarrollo tradicional, aquel que está mayormente enfocado en los aspectos económicos y sociales, aparecen nuevos objetivos y aspectos que deben ser tenidos en cuenta. Como, por ejemplo, los ambientales. Así, la presencia o no de imaginarios sobre el desarrollo sostenible y de qué manera aparece este modelo de desarrollo en las cosmovisiones de los actores es lo que se aborda a continuación.

Antes de comenzar a marcar estas diferencias sobre cómo entender el desarrollo sostenible es necesario dar cuenta de un aspecto fuertemente incorporado en todas las visiones, de una forma naturalizada: la idea de crecimiento.

Dentro de las proyecciones de los diversos actores para el futuro como algo deseable, se encuentra el progresivo avance de sus actividades. Si bien podría pensarse que esto se encuentra con mayor fuerza en los objetivos de aumentar los espacios disponibles ya sea contando con una cancha propia por parte de los hinchas del Club o espacio para crecimiento de la zona industrial por parte de los empresarios portuarios involucrados, también desde los actores relacionados con la Reserva se muestra como algo positivo poder disponer por ejemplo de senderos y centros de interpretación, y demás acciones de manejo donde se evidencie un avance de la situación actual.

Partiendo de este aspecto compartido donde se percibe el crecimiento como algo innegable y deseable, aparece una cuestión más controversial, ¿qué elementos debe incorporar el desarrollo? ¿Cómo se incorpora la preocupación ambiental?

La necesidad de abocar las cuestiones ambientales generó el surgimiento de un concepto referido a una nueva forma de desarrollo, el desarrollo sostenible. Esta noción vio la luz en el año 1987 con el informe Brundtland que intentó mancomunar dos aspectos que la teoría del crecimiento cero[13] había separado: el crecimiento y la preocupación ambiental. Se puede continuar el crecimiento económico siempre y cuando se lo haga de manera adecuada para poder preservar el ambiente para las generaciones venideras. Se pasa entonces de la primera perspectiva ambiental donde la solución era frenar el crecimiento a esta idea de la sostenibilidad donde se busca la forma de interconectar estos aspectos.

Esta nueva perspectiva que hace referencia a una complejidad de elementos a tener en cuenta buscó ser operacionalizada en la Cumbre de Río de 1992 donde se generaron objetivos y programas concretos para poder abocarse al mismo. Hoy en día esta noción, sin embargo, termina actuando como un concepto paraguas donde debajo aparecen diversas posiciones. Las distintas corrientes dentro del abanico del desarrollo sostenible pueden ser clasificadas teniendo en cuenta aspectos como desde donde focalizar las causas y las posibles soluciones de las problemáticas ambientales y los “distanciamientos y las críticas a las estrategias de desarrollo convencionales” [Gudynas 2015: 251], teniendo así nociones más moderadas y otras más radicalizadas. Gudynas [2015] y Foladori y Pierri [2005] clasifican estas nociones en distintos gradientes de sustentabilidad, teniendo la sustentabilidad débil, fuerte y superfuerte que conllevan el paso desde un ambientalismo moderado a una ecología profunda.

Esta incorporación de la problemática ambiental que se da desde los organismos internacionales se ve reflejada en las diferentes organizaciones ecologistas y ambientalistas que participaron del conflicto. La preocupación ambiental en este caso está encarnada en el deseo de conservar la Reserva Natural Puerto Mar del Plata. Por eso, la arista ambiental que intenta revalorizar esta perspectiva del desarrollo es enarbolada por este sector del conflicto.

La pregunta que nos hacemos es, ¿Qué valorización de las problemáticas ambientales se encuentran más allá de las perspectivas de los defensores de la Reserva, es decir, en los hinchas del Club? Y aquí es cuando encontramos que en la actualidad conviven diversas formas de pensar el desarrollo.

La búsqueda de armonizar múltiples aspectos del desarrollo es puesta fuertemente en duda por los hinchas entrevistados y los comentarios recabados de medios electrónicos, donde aparece una idea con recurrencia: las prioridades. Si bien reconocen en algunos casos la cuestión ambiental no la consideran prioritaria. Las siguientes frases dan cuenta de esta situación:

Entonces al lado nos está pasando un tsunami, y por otro lado están preocupados por el vientito (Entrevista hincha Aldosivi 2, enero de 2018).
Hay un montonazo de ítems que nadie ve, nos preocupamos por lo ambiental, pero acá hay personas, me parece que hay personas, mujeres, niños, una sociedad que se está rompiendo en todo sentido. Eso va en contra del Puerto. (…) Un montonazo de cosas que se suman que hacen que nos preocupamos por el medioambiente, pero nos olvidamos de un montonazo de cosas, pero por qué, la realidad es tan en contra, es tan abstracta la diferencia, que este se preocupa por lo medioambiental porque nunca se entera de esto o no le interesa enterarse o pasa algo que. (Entrevista hincha de Aldosivi 2, enero de 2018).
Les parece, es más, cuando yo he tenido oportunidad de hablar con alguien que podía tomar alguna decisión en ese sentido, el concepto de la Justicia ‘con todos los problemas que tenemos vienen con esas pavadas. (Entrevista vecina participante de la Asamblea, junio de 2017).
Lo que está haciendo Aldosivi ahí, en un futuro nos va a hacer mejor que un montón de agua podrida, mugre y perros pulgosos. si quieren hacer algo que de verdad ayude, porqué no usan toda esa energía que usan para jodernos a nosotros, para ayudar a comedores infantiles que no tienen ayuda del estado, con pañales, ropa o comida? estoy segura que haciendo eso tendrían todo nuestro apoyo (Comentario hincha de Aldosivi en Internet).[14]
¿Por qué la justicia no se ocupa más de los delincuentes y deja que el club siga que le está dando mucho a los chicos y a los hinchas? (Comentario hincha de Aldosivi en Internet).
Son más importantes los chicos que saca Aldosivi de la calle que los cuatro patos que según ustedes perdemos (Comentario hincha de Aldosivi en Internet).

El tema de las prioridades es entonces una cuestión compleja. Una militante de una organización ecologista planteaba que en el día a día pueden aparecer demandas con mayor urgencia, pero ello no puede impedir que se vea lo de fondo también. Es decir, aunque haya prioridades sociales, la cuestión ambiental no debe ser relegada a un segundo plano.

Está bien por ahí la situación en general, la gente tiene otros problemas en el día a día, pero a veces tenés que levantar la cabeza de tu día a día y ver que mañana y pasado y traspasado y eso va a influir que tu día a día sea mejor (Entrevista vocera Greenpeace, julio de 2017).
Por ahí en una sociedad con tantos problemas y carencias tan básicas algunos pueden ver que dedicarse al medioambiente es como un lujo, vos decís si tuviéramos otras cuestiones básicas resueltas podemos... pero en algún momento tenemos que empezar a hacerlo porque si no lo hacés los problemas básicos van a empeorar (Entrevista vocera Greenpeace, julio de 2017).

Desde los demás defensores de la Reserva también se destaca la importancia de abordar la cuestión ambiental, pero en este aspecto puntualmente hay divergencias al mismo tiempo a su interior. Si bien en este trabajo las diferentes posiciones internas no serán detalladas, podemos establecer aquí una breve referencia a las mismas. Desde algunas vecinas participantes del conflicto se destaca que más allá de la preocupación ecológica, a la cual reconocen, no se pueden desatender cuestiones sociales, es decir, no tomar un sesgo que impida ver otros aspectos. Estas vecinas no comparten plenamente las acciones de las organizaciones más ecologistas, porque muchas veces no toman en cuenta las necesidades o diferencias sociales. Esta contracara de enfoques de una Asamblea de Vecinos a una organización ecologista es un aspecto interesante que se propone abordar en futuras investigaciones.

A pesar de estas divergencias internas podemos dar cuenta que para un sector hay prioridades dejando así lo ambiental a un lado. Para el otro lado, no puede haber un sesgo ni ecológico ni social de manera completa y todo debe ser tenido en cuenta, podemos decir, de forma armónica. Aquí puede plantearse que hay una utilización de conceptos y visiones del desarrollo sostenible, aunque no hay un uso muy vasto del concepto de ambiente (el cual incluye los aspectos sociales y ecológicos) [Leff 2006].

Y en armonía con el medio ambiente, no hay otra forma. Sino no es sostenible, tiene que estar en armonía con el medioambiente (Entrevista vocera Greenpeace, julio de 2017).
Hay varias ciudades que son interesantes en el mundo para tomar de ejemplo, como Curitiba, ciudades que tienen mucho, ciudades sustentables y basadas con energías alternativas, energías limpias y con buenos procesos de la basura y con mucha naturaleza dentro de la ciudad bien manejada (…) Sí, como imaginar imagino montones de cosas interesantes que se podrían hacer para que la ciudad sea más amigable con la naturaleza, pero lo veo imposible (Entrevista referente, participante de la Asamblea de Vecinos, encargada de educación ambiental en la Reserva, diciembre de 2017).
Si no hay un crecimiento sustentable, no vamos a seguir (Entrevista vocera de Greenpeace, julio de 2017).

La idea de la complementariedad de aspectos a tener en cuenta, no focalizándose en ninguno en particular sino tomando la interrelación de los mismos, es un elemento presente de esta idea de la sostenibilidad en los actores defensores de la Reserva. Sin embargo, existe otra característica asociada al desarrollo sostenible que poseen todos los grupos intervinientes del conflicto: pensar en las generaciones venideras en las proyecciones a futuro. Este aspecto se incluye en la definición clásica de este tipo de desarrollo “un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”.

Es algo que te trasciende, no es algo que hacer por un bien para vos. Es algo que a vos te trasciende. Porque vos se lo estás dejando a las generaciones que vienen, y no hay un motivo tuyo personal, económico, egoísta (Entrevista vocera Greenpeace, julio de 2017).
Estamos afectando la vida y la posibilidad de vida de las generaciones que vienen, no sólo de la nuestra (Entrevista vecina participante de la Asamblea, junio de 2017).
Los que defendemos la reserva y todos los espacios naturales de la ciudad somos marplatenses que nos preocupa el futuro ambiental del barrio y la ciudad (Opinión vecino en página de Internet).
Dejen crecer al barrio, dejen crecer a la ciudad, nosotros no tenemos la culpa que en sus barrios no haya un club como Aldosivi que está apostando al futuro, a ustedes los mata la envidia (Opinión hincha en página de Internet).
El estadio y las canchas auxiliares el predio en si es un beneficio para la comunidad y los chicos que van a tener un lugar para tener un futuro lejos de la calle de la mano con el deporte. (Opinión hincha en página de Internet).

Podemos concluir que los habitantes de las ciudades, de manera general, tienen incorporados dos aspectos: el crecimiento y la preocupación por las generaciones venideras. El primero de ellos corresponde a aquella cosmovisión tradicional del desarrollo, mientras que el segundo muestra el impacto del paradigma del desarrollo sostenible.

Después de estos puntos en común observamos cómo hay divergencias entre sectores que priorizan más un lado de la balanza que el otro (sociales, económicos, ambientales) mientras que otros recalcan la necesidad del equilibrio. Aquí vemos como si bien se incorporó la temática ambiental a las agendas públicas y políticas[15] no todos la consideran importante colocándola debajo en una escala de prioridades, o los que sí reivindican su relevancia lo hacen de manera tal que no encuentran un equilibrio. Podríamos atrevernos a esbozar una hipótesis teniendo en cuenta el caso analizado: estamos en un período con perspectivas fuertemente dicotomizadas, prioridad a lo ambiental contra la ignorancia de este aspecto, donde se encuentran algunas visiones de equilibrio, pero de forma minoritaria.

Cómo se plasman estas nociones sobre la naturaleza y el desarrollo sostenible a los espacios urbanos de la ciudad es lo que abordaremos a continuación.

¿Conservar o construir? Ideas del espacio

Las nociones de naturaleza y de desarrollo se combinan de forma tal de plasmar los temores, objetivos y deseos en los espacios urbanos de las ciudades, y en este espacio en particular.

Si bien notamos las divergencias internas, podemos sintetizar que existe un grupo que ve a la naturaleza del lugar como sin utilidad, peligrosa, y además cualquier cuestión ambiental no es fuertemente relevante para preocuparse de ella. Frente a esto encontramos un grupo de actores que destaca la relevancia de la naturaleza salvaje de la Reserva, dada su biodiversidad, la preservación de la identidad natural originaria [Bertonatti 2015] y los servicios ambientales que brinda, sumado esto a la incorporación de la arista ambiental en sus preocupaciones.

Estas dos posiciones se trasladan en cómo el espacio es vivido: como un escenario para otras actividades o como un espacio con valor en sí mismo. Si el lugar es salvaje y peligroso es necesario intervenirlo y desarrollar allí algún tipo de actividad que se aboque a las prioridades sociales, como sacar a lo chicos de la calle como dicen algunos hinchas. Si el espacio es salvaje, siendo esto es un aspecto positivo ya que la naturaleza no debe aparecer de forma ordenada, y es de vital importancia sus servicios y su biodiversidad, es necesario conservarlo de la forma que se encuentra.

Si bien como vimos en la historia de los usos del espacio pueden convivir en un espacio actividades disímiles, es común que se destaquen posiciones del estilo ‘blanco o negro’ como bien lo expresa un hincha, “Era hacer la cancha o era no hacerla, como que no había un punto medio decir bueno hacemos una cancha acá, entonces guardamos una parte porque tampoco es un espacio muy grande (Entrevista hincha de Aldosivi 1, enero de 2018)”.

A pesar de que el objetivo de los defensores de la Reserva, guiados por el procedimiento legal para protegerla, era lograr que Aldosivi presente la Evaluación de Impacto Ambiental para prevenir y corregir cualquier impacto negativo al ambiente por las obras y actividades a desarrollar allí pudiendo convivir después de ello, en los imaginarios existe una incompatibilidad de usos, objetivos e imaginaciones sobre el espacio. Construir como símbolo de orden, limpieza y progreso o mantener todo como está como señal de protección y progreso también hacia un futuro más sostenible son las dos visiones en fuerte tensión.

Conclusiones

Analizar los conflictos urbanos desde una mirada de productividad social permite entender que los mismos no son anomalías que ocurren cuando hay desajustes, sino que son parte constitutiva de las sociedades. Producen efectos en las arenas políticas, judiciales y simbólicas. Pero más allá de esas consecuencias relevantes, evidencian las diferentes cosmovisiones que entran en tensión en las sociedades y en la producción de las ciudades.

Con respecto a esos imaginarios en tensión cabe hacernos algunas preguntas, ¿es posible que pueden convivir usos diferentes del suelo urbano cuando los objetivos de desarrollo y las visiones de naturaleza son incompatibles? ¿Se pueden ajustar a los mecanismos legales existentes para lograr una convivencia? ¿Cómo se actúa desde las planificaciones estatales para relacionar estas posturas? Puede concluirse, abriendo de esta forma una hipótesis para mayores profundizaciones, que las contradicciones que se ven en los imaginarios, existen en las planificaciones urbanas, por ejemplo coexisten políticas para lograr ciudades sostenibles y apoyos a la financiarización de las ciudades.

Al mismo tiempo surge otra pregunta, ¿es una utopía pensar que puede existir una visión ideal que nos guíe para producir ciudad? La respuesta en este momento de la investigación es que esas contradicciones e incompatibilidades que aparecen en todos los niveles no se pueden solucionar eliminando determinadas visiones y revalorizando otras, sino que hay que mirar en cada caso particular la forma de generar mecanismos donde los múltiples actores pueden no sólo opinar sino tener incidencia en qué valores y usos darle a los espacios urbanos.

Comprender a los actores radica en entender aquellas ideaciones mentales que le dan sentido a sus acciones, los imaginarios actantes, y además es necesario profundizar en sus trayectorias que modifican sus miradas hacia los espacios en cuestión. Esto quiere decir que se posicionan de acuerdo a sus pasados, por ejemplo, que los hinchas van a ‘entrar’ al conflicto con muchas desilusiones a cuestas por no haber podido concretar su sueño de contar con un estadio propio, o para el caso de los ambientalistas, con pérdidas de biodiversidad en otros conflictos en diferentes escalas.

Estas trayectorias y estos imaginarios en su conjunto caracterizan a los diversos actores que juegan sus papeles en las ciudades. Buscar compatibilidad, convivencia y homogeneidad es una trabajo casi imposible y se podría dudar si es deseado, por lo que la tarea que nos queda como investigadores o gestores de políticas urbanas es escuchar e interpretar a los actores desde sus miradas complejas permitiendo que se den todos los mecanismos de participación posible, en consonancia con el principio de la gestión democrática de las ciudades. Rescatamos entonces la importancia de los imaginarios y de los estudios locales, ya que de esta forma profundizamos las miradas y posiciones que van construyendo las ciudades de hoy en día.

Citas

* Lic. En Sociología, Becaria de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). Integrante del Grupo de Estudios Sociourbanos, Centro de Estudios Sociales y Políticos (CESP) de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Mar del Plata. mbelenloyza@gmail.com

[1] Existen otras reservas naturales en la ciudad, como la Reserva Natural de la Laguna de los Padres o la Reserva Forestal Educativa Verde Mundo, pero no están localizadas dentro de áreas propiamente urbanizadas.

[2] Desde su Fundación en el año 1913 el Club muestra su anclaje con el Puerto de la ciudad, transformándose en un símbolo de la identidad portuaria, que poseían sus trabajadores, en gran parte inmigrantes, y todas las familias que allí residían. Pero no sólo el aspecto identitario y territorial lo definen como el Club del Puerto. Los actores que participan en la comisión directiva del Club son parte de los empresarios de este sector productivo, tanto desde el comienzo hasta la actualidad. Pueden destacarse así apellidos de renombre en el sector productivo en cargos como presidentes, vicepresidentes entre otros de la comisión directiva en diferentes épocas del Club, siendo Moscuzza, Salerno, Mattera, ejemplos de ello. Esto permite ver al Club no sólo como entidad social y deportiva, sino como relacionada con algunos de los grupos económicos más fuertes de la ciudad.
El Club cuenta con su equipo de fútbol en primera, usando el Estadio de la ciudad, José María Minella, para jugar sus partidos, después de haber contado con dos canchas en el barrio como lo fueron “La Cantera” y la cancha del Ministerio de Obras Públicas, ambas cerradas por distintos motivos. Hoy en día, como lo evidencia este conflicto los hinchas quieren contar con un estadio propio en su zona.

[3] Los conflictos socioambientales se multiplican en la actualidad, siendo de muy diverso origen y localización. Sin embargo, podemos recurrir a una clasificación realizada por Danny Trom [1999] retomada por Merlinsky [2015]. Los conflictos ambientales entonces se dividen en dos aquellos que afectan a los cuerpos de las personas, sin importar la localización; por ejemplo, la contaminación o los desastres nucleares y los que se manifiestan en un espacio particular el cual está dotado de características propias.

[4] Cabe aclarar que hacemos esta nominación dado que el Club si bien tiene objetivos deportivos al ser una entidad civil son actores económicos que buscan el rédito en este caso también. Por ejemplo, la construcción de la cancha le dejaría ingresos al momento de ponerla en uso, como así también al no tener que pagarle a la Municipalidad para alquilar el estadio Minella. El buen manejo del Club impacta en su carácter de actores económicos con incidencia en la ciudad.

[5] Debates sobre este concepto que sirvieron de guía y soporte para este análisis se encuentran en Gudynas [2010].

[6] Esta distinción entre antropocentrisimo y biocentrismo va a estar desarrollada por Gudynas [2015] planteándolas como dos éticas diferentes que como su nombre lo indica lo ponen el foco en distintos aspectos, ya sea en los intereses del hombre (antropocentrismo) o en pensar al hombre como uno más dentro de todo el ecosistema donde todos los seres vivos tienen el mismo valor (biocentrismo o ecocentrismo) Por ejemplo, proteger un bosque puede ser visto desde una perspectiva antropocéntrica pensando en que esto garantiza mayores recursos y servicios ambientales a los hombres o que los seres vivos allí tienen derecho a vivir, anclados en los derechos de la naturaleza.

[7] Cabe destacar una distinción entre lo que son los derechos de tercera generación y los derechos de la naturaleza. Mientras que los primeros que hacen referencia al derecho ciudadano de contar con un ambiente sano se basan en una perspectiva antropocéntrica, los derechos de la naturaleza que se enfocan en su protección porque se debe preservar la vida independientemente de cualquier tipo de utilidad al hombre se basan en la perspectiva biocéntrica. En Argentina en el año 1994 se incorporaron a la Constitución los derechos ambientales, no así los derechos de la naturaleza que de manera explícita se encuentran en las constituciones de Ecuador y de Bolivia.

[8] Esta idea se puede relacionar con el concepto de vacío urbano que da cuenta de la construcción de espacios como vacíos para después llenarlos con ciertos proyectos particulares. Ver Marcús y Vázquez en Marcús [2017].

[9] Persona importante del Puerto, creador del partido “Mar del Plata, Puerto y Región. Asesor del Consorcio Regional Puerto Mar del Plata Recuperada en https://revistapuerto.com.ar/2013/03/el-consorcio-va-por-la-reserva-del-puerto/ febrero de 2017.

[10] Dirigente sindical del personal ferroportuario, recuperado en https://revistapuerto.com.ar/2013/04/debate-sobre-la-reserva-del-puerto/ febrero de 2017.

[11] Esto puede encontrarse como las diferentes topofobias analizadas desde los estudios urbanos. Un desarrollo sobre este tema puede encontrarse en Lindón [2008].

[12] Durante el conflicto el Club presentó un Estudio de Impacto Ambiental el cual fue aprobado por el OPDS, pero no tuvo validez dado que por el tipo de emprendimiento la Evaluación debía ser realizada por la Municipalidad. Al mismo tiempo los diferentes participantes ambientalistas desde sus trayectorias y acompañados por una bióloga mostraron la poca solidez de dicho Estudio por no corresponder con lo solicitado por la ley y por no contar con ningún indicador sobre qué acciones tomar para mitigar los impactos de las obras. Por esto, dicho estudio nunca fue aprobado por la Municipalidad.

[13] Esta teoría surge a partir de un informe elaborado en 1972 por el Massachussets Institute of Technology (MIT) denominado Los límites del crecimiento donde expresaron que la tierra tiene límites físicos por lo que no podía seguir creciendo ni económica ni demográficamente para evitar cualquier consecuencia negativa como los daños al ambiente.

[14] Los comentarios fueron recuperados de las siguientes noticias http://www.0223.com.ar/nota/2015-8-28-la-justicia-ordeno-a-aldosivi-a-parar-las-obras; http://www.somosaldosivi.com.ar/2013/08/agresion-hacia-el-club-y-mas-mentiras.htm; http://www.0223.com.ar/nota/2015-9-22–los-pajaros-elijen-estar-del-lado-de-las-canchas;http://www.lacapitalmdp.com/contenidos/rc/la-reserva-del-puerto/;http://www.0223.com.ar/nota/2015-8-28-reserva-del-puerto-con-el-fallo-de-la-suprema-corte-no-hay-mas-excusas; https://www.youtube.com/watch?v=beX90X8F6Ao; http://reservapuertomdq.blogspot.com/
Muchas páginas hoy en día desactivaron sus comentarios por lo que aquellas frases encontradas en el año 2015, hoy en día es imposible volver a verlas y citarlas específicamente como correspondiera.

[15] Para ver detalles sobre la conformación del ambientalismo desde las organizaciones estatales (ambientalismo estatal) y desde las bases y demandas populares (ambientalismo social) véase Gutiérrez e Isuani [2014].

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  Cómo citar ¬

María Belén Loyza, «¿Cómo se vive un espacio y su naturaleza? ¿Cómo se piensa el desarrollo sostenible? Estudio de los imaginarios urbanos en el conflicto entre el Club atlético Aldosivi y la Reserva Natural Puerto Mar del Plata», Revista de Estudios Marítimos y Sociales [En línea], publicado el [insert_php] echo get_the_time('j \d\e\ F \d\e\ Y');[/insert_php], consultado el [insert_php] setlocale(LC_ALL,"es_ES"); echo strftime("%e de %B del %Y");[/insert_php]. URL: https://estudiosmaritimossociales.org/archivo/rems-14/dossier-loyza/
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