Crítica del libro Marx discípulo de Engels. Una nueva lectura de la génesis del marxismo

Agus­tín San­te­lla*

Reci­bi­do: 07 de noviem­bre de 2017
Acep­ta­do: 27 de diciem­bre de 2017

La teo­ría mar­xis­ta tie­ne una his­to­ria que se remon­ta al siglo XIX. ¿Cómo sur­gió? ¿Cómo fue­ron cons­trui­dos sus con­cep­tos? Si bien sus crea­do­res fue­ron ambos, Fede­ri­co Engels y Karl Marx, hemos aso­cia­do la teo­ría con el nom­bre de éste últi­mo.

El libro pre­sen­ta un sos­te­ni­do argu­men­to basa­do en una minu­cio­sa inves­ti­ga­ción. La tesis cen­tral es que, mien­tras que en la his­to­ria ofi­cial del mar­xis­mo Engels ha sido pues­to en el papel de acom­pa­ñan­te secun­da­rio de Marx, en reali­dad fue Engels quien pri­me­ro seña­ló lo fun­da­men­tal del pro­gra­ma de inves­ti­ga­ción mar­xis­ta.

Estos apor­tes se encon­tra­rían en el Esbo­zo de la crí­ti­ca de la eco­no­mía polí­ti­ca, que Engels escri­bie­ra en 1843 y publi­ca­ra en 1844 en el Anua­rio Fran­co Ale­mán en París, y en La con­di­ción de la cla­se obre­ra en Ingla­te­rra, de 1845. El “Esbo­zo…” se ade­lan­ta­ría a Marx en los siguien­tes pun­tos fun­da­men­ta­les: 1) pre­sen­ta la crí­ti­ca inter­na dia­léc­ti­ca de las rela­cio­nes socia­les capi­ta­lis­tas, no como impo­si­ción de valo­res mora­les exter­nos, sino como pro­ce­so de anta­go­nis­mos obje­ti­vos, 2) usa la dia­léc­ti­ca hege­lia­na para tal pro­pó­si­to, 3) intro­duc­ción del estu­dio empí­ri­co de los fenó­me­nos eco­nó­mi­cos, 4) des­de una con­cep­ción mate­ria­lis­ta de la his­to­ria.

No es que Marx haya “lle­ga­do” al mis­mo resul­ta­do, dice Mazo­ra, sino que Engels le mos­tró este camino con el cual Marx pudo des­car­tar el ante­rior calle­jón sin sali­da de tipo Feuer­ba­chiano. Inclu­si­ve toda­vía  en La ideo­lo­gía ale­ma­na (de auto­ría real de Marx a pesar de que Engels lo fir­ma­ra) se dedi­có a la crí­ti­ca polí­ti­ca des­de una base huma­nis­ta idea­lis­ta, que veía a la eco­no­mía y la polí­ti­ca como for­mas de enaje­na­ción de una esen­cia huma­na no his­tó­ri­ca­men­te social. Esto mos­tra­ría que Marx tar­dó un año más, por lo menos, en adop­tar lo fun­da­men­tal del méto­do “mar­xis­ta”.

Los his­to­ria­do­res del mar­xis­mo habrían nega­do la impor­tan­cia de la anti­ci­pa­ción de Engels sobre Marx. La res­pon­sa­bi­li­dad por esta inter­pre­ta­ción reca­yó en el mis­mo Marx, cuan­do afir­mó que “Engels había lle­ga­do por otro camino — com­pa­rad su La con­di­ción de la cla­se obre­ra en Ingla­te­rra — al mis­mo resul­ta­do que yo”. Engels habría ali­men­ta­do esta ver­sión, para refor­zar la auto­ri­dad polí­ti­ca de Marx.

Este error es con­gruen­te, dice el autor, con una epis­te­mo­lo­gía obje­ti­vis­ta de la cien­cia según la cual los cono­ci­mien­tos nue­vos refle­jan reali­da­des nue­vas, más que cons­truc­cio­nes de la reali­dad. Con esta afir­ma­ción, Mazo­ra se plan­tea una expli­ca­ción de un “hecho” inte­lec­tual que des­cri­bie­ra ante­rior­men­te con minu­cia. Este momen­to expli­ca­ti­vo per­mi­te una dis­cu­sión crí­ti­ca de la his­to­ria de la cien­cia. De hecho, el autor se pro­po­ne lograr una “lec­tu­ra no mar­xis­ta de la géne­sis del mar­xis­mo”. Dedi­ca la segun­da par­te del libro a este pro­pó­si­to. Es enten­di­ble, sos­tie­ne, que el movi­mien­to socia­lis­ta y comu­nis­ta haya eri­gi­do a Marx como el padre de la doc­tri­na, e inclu­so que Engels en vida acce­die­ra a cum­plir un papel secun­da­rio y ali­men­ta­ra esta narra­ción. Pero ¿cómo expli­car que el mis­mo Marx se arro­ga­ra tal papel? Más allá de expli­ca­cio­nes psi­co­lo­gis­tas rela­ti­vas a egos o enti­da­des pare­ci­das, Mazo­ra sitúa el pun­to en la epis­te­mo­lo­gía de la his­to­ria de la cien­cia: “tales jui­cios no son aje­nos al modo en que la epis­te­mo­lo­gía mar­xis­ta con­ci­be la natu­ra­le­za del cono­ci­mien­to cien­tí­fi­co” (p. 12).

Mazo­ra refie­re aquí la pre­sen­cia de una epis­te­mo­lo­gía posi­ti­vis­ta en el mis­mo mar­xis­mo, que le impi­die­ra ver el carác­ter cons­truc­ti­vo de la teo­ría, y por tan­to de su mis­ma teo­ría. Se tra­ta de una tesis polé­mi­ca pero fruc­tí­fe­ra para agi­tar el ador­me­ci­do avis­pe­ro de la his­to­ria de la izquier­da. Por moti­vos polí­ti­cos, la his­to­ria fina de las ideas mar­xis­tas o de izquier­da intere­san a estos mis­mos mar­xis­tas. Pero actúa aquí una suer­te de obs­tácu­lo epis­te­mo­ló­gi­co que limi­ta una com­pren­sión (“auto­con­cien­cia”) crí­ti­ca de su pro­pia for­ma­ción his­tó­ri­ca. El libro de Mazo­ra pue­de con­si­de­rar­se un apor­te para esta com­pren­sión. Su invo­ca­ción “no mar­xis­ta” no debe­ría asus­tar a los mar­xis­tas. Por el con­tra­rio, es pasi­ble de ser leí­da y recu­pe­ra­da crea­ti­va­men­te para una his­to­ria crí­ti­ca.

Al decir epis­te­mo­lo­gía posi­ti­vis­ta, Mazo­ra entien­de un pro­ce­di­mien­to de cono­ci­mien­to por el cual la teo­ría sur­ge con el des­cu­bri­mien­to de hechos. En otras pala­bras, pri­me­ro están los hechos, y le siguen las teo­rías. Mazo­ra pro­po­ne otro pro­ce­so de cono­ci­mien­to, a par­tir de la “epis­te­mo­lo­gía con­tem­po­rá­nea”: teo­rías y hechos se nece­si­tan mutua­men­te para la expli­ca­ción de pro­ce­sos reales. No hay pri­ma­cía de los hechos por fue­ra de la cons­truc­ción de la teo­ría. Enton­ces lo que pro­po­ne Mazo­ra, siguien­do algu­nos tra­ba­jos clá­si­cos, es una secuen­cia de cons­truc­ción teó­ri­ca don­de Engels pro­po­ne la teo­ría que per­mi­ti­rá dar cuen­ta de hechos nue­vos (la eco­no­mía o anato­mía de la socie­dad civil), a tra­vés de su “Esbo­zo” de 1843, lue­go reto­ma­do por Marx cuan­do reali­ce su crí­ti­ca de la filo­so­fía idea­lis­ta y la eco­no­mía polí­ti­ca.

La epis­te­mo­lo­gía con­tem­po­rá­nea usa­da por Mazo­ra es aque­lla de la his­to­ria de la cien­cia, y de los “pro­gra­mas de inves­ti­ga­ción”, de Kuhn y Laka­tos. Así podría­mos enten­der el mar­xis­mo como un pro­gra­ma de inves­ti­ga­ción, con una diná­mi­ca his­tó­ri­ca. Sin embar­go, es intere­san­te notar que la mis­ma orien­ta­ción había toma­do Michael Bura­woy a prin­ci­pios de los 1980s en su for­mu­la­ción del desa­rro­llo del mar­xis­mo en el siglo XX, a pro­pó­si­to de la nove­dad de la tesis de León Trotsky en el mar­xis­mo. Del mis­mo modo que en Bura­woy, las tesis de Mazo­ra no deben con­si­de­rar­se “anti­mar­xis­tas”, sino más bien como un enri­que­ci­mien­to nece­sa­rio para una refle­xión his­tó­ri­ca rea­lis­ta, así como un méto­do que per­mi­te abrir el mar­xis­mo a la filo­so­fía y la cien­cia social con­tem­po­rá­nea. Por supues­to que la epis­te­mo­lo­gía mar­xia­na o mar­xis­ta ha avan­za­do mucho des­de algu­nas for­mu­la­cio­nes pseu­do-dia­léc­ti­cas pero en reali­dad posi­ti­vis­tas. Tan solo pién­se­se en la fase de Lenin en Mate­ria­lis­mo y empi­rio-cri­ti­cis­mo como ejem­plo de posi­ti­vis­mo, por supues­to lue­go supe­ra­da por su fase como lec­tor de la Lógi­ca de Hegel. Si este posi­ti­vis­mo fue repli­ca­do  por Lenin, ¡que pen­sar de dis­cí­pu­los de talla indis­cu­ti­ble­men­te menor, des­de enton­ces has­ta el pre­sen­te! Una his­to­ria rea­lis­ta del mar­xis­mo nece­si­ta des­pla­zar­se de su repro­duc­ción autó­no­ma iden­ti­ta­ria, para situar­se como fenó­meno rela­cio­nal dia­léc­ti­co, como con­jun­to his­tó­ri­co de con­tra­dic­cio­nes abier­tas. La lec­tu­ra de Mazo­ra es útil para este pro­pó­si­to.

El libro tie­ne ade­más otros momen­tos des­ta­ca­bles. Tra­ta de una recons­truc­ción sin­té­ti­ca deta­lla­da de los estu­dios sobre la his­to­ria de la for­ma­ción del mar­xis­mo, jun­to con un aná­li­sis no menos por­me­no­ri­za­do de la “dia­léc­ti­ca inter­na” en el “Esbo­zo” de Engels. En este últi­mo aspec­to, pro­vee un ejer­ci­cio sis­te­má­ti­co de dia­léc­ti­ca hege­lia­na apli­ca­da.

Este año se entre­nó la pelí­cu­la de cine La juven­tud de Marx y Engels. Des­pués de leer el libro de Mazo­ra, fácil­men­te el lec­tor es lle­va­do a cam­biar el títu­lo por el de La juven­tud de Engels y Marx.

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Mazo­ra, Mar­tin 2017 Marx dis­cí­pu­lo de Engels. Una nue­va lec­tu­ra de la géne­sis del mar­xis­mo. UNSAM Edi­ta, Bue­nos Aires. 164 p. ISBN 9789871788293.

* Lic. en Socio­lo­gía. Dr. en Cien­cias Socia­les. Ins­ti­tu­to Gino Ger­ma­ni, Facul­tad de Cien­cias Socia­les, UBA (Uni­ver­si­dad Nacio­nal de Bue­nos Aires) Lic. en Socio­lo­gía. Dr. en Cien­cias Socia­les. Ins­ti­tu­to Gino Ger­ma­ni, Facul­tad de Cien­cias Socia­les, UBA (Uni­ver­si­dad Nacio­nal de Bue­nos Aires) e Inves­ti­ga­dor Adjun­to del Con­se­jo Nacio­nal de Inves­ti­ga­cio­nes Cien­tí­fi­cas y Téc­ni­cas. Correo elec­tró­ni­co: agustinsantella@gmail.com

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  Cómo citar ¬

Agustín Santella, «Crítica del libro Marx discípulo de Engels. Una nueva lectura de la génesis del marxismo», Revista de Estudios Marítimos y Sociales [En línea], publicado el 6 de enero de 2018, consultado el 21 de enero del 2018. URL: http://estudiosmaritimossociales.org/archivo/rems-12/resena-santella/
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